Uno de los grandes problemas en esta época de equipos portátiles es la duración de la batería en nuestros dispositivos. A medida que pasa el tiempo nuestras baterías se van desgastando hasta que llega un punto en que resultan inútiles y deben ser reemplazadas, o peor aún, debemos comprar un dispositivo nuevo. Este proceso resulta costoso y contaminante, porque debemos gastar más dinero en nuevos gadgets o bien porque las baterías que desechamos no son fácilmente reciclables, y generalmente se quedan en algún basurero donde tardarán bastante tiempo en biodegradarse.
Científicos australianos han conseguido una manera de generar energía eléctrica con el movimiento que realizamos al escribir en un teclado, utilizando un mecanismo piezo-eléctrico similar al que utilizan los encendedores a gas para generar una chispa. Por supuesto deben seguir con el desarrollo de esta tecnología de manera que se pueda implementar en un lugar tan pequeño como un ordenador portátil, entre las teclas y la placa base.












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