A cualquiera de los que vivimos en una gran ciudad (o no tan grande) nos basta con salir y echar un vistazo para admirar el paisaje urbano, los edificios, las calles, los coches, la gente. Y sin embargo probablemente nos estemos olvidando de otro paisaje mucho más distinto y misterioso que se nos suele pasar por alto, el que conforma el espectro de redes y señales no visibles.
Argumentando que precisamente una de esas señales, la señal WiFi, forma ya parte inseparable y fundamental de las ciudades modernas, un equipo de noruegos capitaneados por Timo Arnall dentro del Proyecto Touch, que precisamente tiene objetivo analizar las interacciones humanas con tecnologías como RFID y NFC ha creado Immaterials: Light painting WiFi un proyecto en el que se propusieron ‘retratar’ cómo estaba repartida esa señal por un barrio de Oslo con un curioso invento y a través de fotografías de larga exposición, el resultado es tan bonito como curioso.











La voz de los ciudadanos